Llegar a un nuevo país es mucho más que aprender un idioma o adaptarse al clima. Es la soledad de criar a tus hijos sin familia cerca, es sentir que tu tiempo no te pertenece y la frustración de intentar encajar en sistemas que no entienden tus prioridades.
Nosotras pasamos por ahí. Probamos encuestas, asesorías y modelos que solo daban inestabilidad. Hasta que entendimos que no necesitábamos "un trabajo más", sino un sistema diseñado para nuestra realidad como madres y profesionales